martes, 10 de junio de 2008

Kreuzzug gegen den Gral



Acabo de recibir un mail de un ex alumno, Pedro, hoy ya con la carrera terminada e incorporado al mundo de la empresa. Además de ser su profesor de gestión financiera, dirigí el trabajo que realizó con sus compañeros Carmina y Arnau al finalizar el primer ciclo de ciencias empresariales. Los tres fueron alumnos a los que recuerdo con especial cariño, tanto por estar entre los mejores en rendimiento e interés (opinión que mis colegas comparten) como por su calidad humana. Pedro, además, lleva unos cinco años comunicándose ocasionalmente conmigo a través de correo electrónico y teléfono, mostrando un interés y afecto que cualquiera que haya tenido, como yo, el privilegio de formar a jóvenes universitarios, sabe cuánto representa y cuan gratificante resulta para cuantos hemos dedicado parte de nuestra vida al bello ideal de la enseñanza.

Pedro visitó ayer mi blog y viendo que cito Cruzada contra el Grial como uno de mis libros predilectos me recuerda que quedamos en hablar de él “más adelante” (Le estoy viendo aquel día, hace ya cinco años, mirando con aten-ción conmnovedora mi biblioteca personal durante una de las sesiones de tutoria que realizamos en casa)

¡Cuánto me hubiese gustado cumplir mi promesa, querido Pedro! Desgracia-damente no pude, porque mi obligación era enseñaros economía, no humanidades, pese a ser ése uno de mis mas secretos anhelos, de manera que voy a utilizar ahora ese medio a la vez público e íntimo, para cumplir mi promesa y decirte con palabras sencillas, como si estuviésemos charlando distendidamente, qué es lo que me gusta de ese libro que, como el resto de los que incluyo entre mis favoritos, tengo por lectura de cabecera:

En primer lugar, su gran contenido poético. Otto Rahn fue un enamorado de la cultura occitana del siglo XIII y de sus trovadores, asi como de ese raro prodigio de la cultura occidental que fue la creación del amor cortés. De ello trata fundamentalmente el libro. Te recomendaría, querido Pedro, que si te interesas por esa bella temática, acompañaras su lectura de otras dos obras excepcionales: La colección de artículos de Ortega y Gasset reunida bajo el título de “Estudios sobre el Amor” que contrariamente a la teoría de la cristalización de Stendhal postula que ese sentimiento es un fenómeno de la atención, y “El Amor y Occidente” de Denis de Rougemont que desgrana los conceptos de amor clásico, amor cristiano y amor cortés (Eros – platonismo, druidismo etc- , ágape -amor cristiano - el amor cortés: Trovadores y cátaros.

¡Qué placer me ha deparado la redacción de esta entrada de mi blog, Pedro! Me he visto obligado a releer de nuevo a Rahn, a reencontrarme con las raices de nuestra cultura occidental de las que él se enamoró cuando, siguiendo el camino inverso al de sus antepasados, (Luego lo contará en "Lucifers Hofgesind") bajó a la Occitania cátara. Y, de ahi, Pedro, a dos grandes, que lo fueron porque andaban a hombros de gigantes: Cervantes y Wagner. ¿A que a primera vista no ves de qué conexión hablo, verdad? No quisiera alargarme en exceso. Que sea Rahn y no yo, quien hable:

Guyot de Provins, ciudad de Champagne, al suroeste de París, era un "trouvère" del norte de Francia. Había vagado mucho por el mundo y visitado las cortes más importantes de Francia, Alemania, Aquitania y Occitania. En Pentecostés del año 1184 lo encontramos en Maguncia en una fiesta caballeresca organizada por Federico Barbarroja. A comienzos del siglo XIII, cargado de años, compuso su "Biblia", una sátira de los distintos estamentos de su tiempo. En ella Guyot nos nombra a sus protectores.

El emperador Federico Barbarroja,
l'empereres Ferris.

Luis VII, rey de Francia,
li rois Loeis de France.

Enrique II rey de Inglaterra,
li riches rois Henris.

Ricardo Corazón de Leon,
li rois Richarz.

Enrique, el "rey joven" de Inglaterra,
li jones rois.

Alfonso II de Aragón,
li rois d'Arragon.

Raimundo V, conde de Toulouse,
li cuens Remons de Toulouse.

Guyot de Provins siguió al cortejo de trovadores hasta Toulouse. Desde este foco de poesía podía utilizar dos caminos diferenes para llegar a la residencia de su mecenas, Alfonso de Aragón: el uno, remontando Ariège por Foix, sede del infante Ramon Drut, atravesando luego el Sabarthès para llegar a la frontera de Aragón por el paso de Puymorens; el otro, más cómodo, pasando por Carcassone y Perpiñán, en el Rosellón, bordeando la costa hasta Barcelona, y dirigiéndose desde ahí a Zaragoza. Es posible que, a la ida, utilizara un camino, y a la vuelta, el otro. Tanto en Carcassone como en Foix los trovadores se encontraban como en su casa.

En Foix pudo ver, junto a Ramón Drut, a su hermana Esclarmonda y celebrar su beldad.

En Carcassone, reinaba la tía de Esclarmonde , Adelaida, hija de Raimundo V de Toulouse y de Constancia de Francia. Desde la muerte de Roger Taillefer (1193), su esposo, las posesiones de Trencavel se hallaban bajo su indulgente cetro.

Kyot se llama el preciado cantor
a quien su arte no dejó reposar
viéndose obligado a cantar y narrar
para llevar la alegría a los humanos.

Kyot es un provenzal,
él encontró la leyenda de Parsifal
que narra en un libro pagano
Como él la transcribió en francés
así la cantaré yo en alemán
si mi ingenio me lo permite.

Wolfram von Eschenbach.








2 comentarios:

Jaume dijo...

Es en verdad el señor Otto Rahn uno de los historiadores y filólogos más incomprendidos del siglo XX. Se le juzga, de forma injusta, por haber sido miembro de las SS y por tener una concepción tan romántica de la Edad Media que le llevó a mezclar la historia con la ópera wagneriana y la fantasía.

Uno de los grandes, sin duda.

Román dijo...

Muchas gracias por tu docto y amable comentario, Jaume. También yo considero a Rahn un personaje fascinante y digno de estudio pero estoy poco acostumbrado a encontrar personas que conozcan su obra y aun menos las circunstancias de su vida. He visitado tu web y la he encontrado muy interesante.Seguiré tus entradas con placer.
Saludos
Román