miércoles, 4 de marzo de 2009

LAS PELÍCULAS QUE ME HAN HECHO SOÑAR (I)


Un guionista memorable, autor durante largos años de series de culto en la BBC que se caracterizó por hacer musicales cuando, salvo excepciones que no hacen sino confirmar la regla, el género como tal desapareció en los años sesenta, fue Denis Potter, autor de la maravillosa serie televisiva "The Singing Detective" del año 1989 (No confundir con el engendro del mismo título del año 2004). La película se desarrolla en dos planos distintos. En uno de ellos, el de la realidad, narra las incidencias de un escritor de modestas novelas de detectives que sufre una extraña enfermedad de la piel acompañada de parálisis, desde que ingresa en un hospital inglés para ser diagnosticado y tratado, hasta que lo abandona de la mano de su pareja, completamente restablecido.
La enfermedad tiene un componente neurótico que justifica al autor un enfoque freudiano. El tratamiento que recibe el paciente, se complementa con sesiones con el psiquiatra del hospital hasta que aparece el conflicto infantil que está detrás de la parálisis y se produce la catarsis, momento en puede levantarse de la silla donde estaba inmovilizado. A la vez, esta característica, da entrada al segundo plano, el musical, que se desarrolla durante los delirios que le producen al protagonista las subidas de temperatura de su dolencia. En esos delirios doctores, enfermeras y compañeros de hospital, cantan y bailan mezclados con los presonajes y recuerdos de su infancia, en los cuales los protagonistas principales son sus padres, el amante de la madre, sus compañeros de colegio, e incluso su actual pareja, imagen de la madre perdida ,y por otro lado, los protagonistas de sus novelas. que tienen, inevitablemente como personaje malvado al ya citado amante.

Ese plano reproduce el conflicto del niño que fue. Un niño crecido en una región minera inglesa pobre, un niño de pueblo, pero con más espacio para sus juegos, árboles para subirse a ellos y libertad para corretear por el bosque, que los niños del Londres a que se desplaza cuando su madre, que aborrece el ambiente y a su pareja, el padre del chico, romple la vida en común y busca refugio en la casa paterna, en el Londres del los años de guerra. La madre muere al poco, dejando huérfano al niño sin que quede claro si la causa es un suicidio o un accidente aunque si que cualquiera de las dos alternativas está inmersa en y determinada por, el impacto emocional de unos hechos que la desbordan

Como era habitual a fines de los cuarenta, ya desde el primer momento y aun antes de tan trágico final, el hecho representa para el niño todo un drama de enormes proporciones que sacude su psique por entero, que no comprende la situación con claridad, entre otras cosas porque tampoco se le ha explicado; algo también habitual en aquel entonces, integrado en el entorno moral del momento. Ello, unido a la crisis de adolescencia del muchacho, aviva el conflicto y la ambivalencia con las figuras materna y paterna, y va forjando su futura personalidad. Todo ello se cuenta en bellos "flash back" con las canciones de aquellos años en la voz de sus intérpretes (Hermanas Andrews, Bing Crosby, etc.) El nivel musical de la película es muy elevado y el tratamiento de todo extraordinario.

En Cataluña la difundió una televisión autonómica, con un doblaje realmente extraordinario, en momentos totalmente distintos al presente en que, por desgracia, predomina casi de manera exclusiva lo que se ha dado en llamar "tele-basura", cuando entonces se llevaba a cabo un esfuerzo notable para dar series y debates de gran calidad que ahora se echan de menos.

Para dar veracidad al contraste entre los ambientes ciudadano y rural, así como a algunas escenas, como aquella en la que las tías maternas, en Londres, afirman no haber entendido ni palabra de lo que acaba de decirles el chico, que expresa su rabia por haber perdido los árboles donde se refugiaba. se recurrió al catalán de Mallorca para el muchacho y rama paterna y al de Barcelona para su madre y resto de parientes.

La serie me dejó tan gratamente impresionado que tan pronto abrí mi blog la incluí entre mis películas favoritas, con el título en catalán, para poder seguir, a través de hipertexto, las opiniones de los bloggers igual de seducidos que yo por esa belleza de película, pero viéndome único y en completa soledad´, añadí luego, a continuación, el título original en inglés. Resultado: En el mundo angloparlante el impacto parece haber sido mayor, pese a mantenerse minoritario. Me acompañan en mis preferencias un total de 125 colegas.


Recientemente y después de buscarla inutilmente durante años, en un soporte distinto al de VHF que ya no puedo leer, he tenido la satisfacción de recuperarla en esa maravilla de programa que es YouTube. Incluyo alguna de mis escenas preferidas.








7 comentarios:

┼ ( Zoe Bathory ) ┼ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
┼ ( Zoe Bathory ) ┼ dijo...

hola! Pues yo no he tenido la oportunidad de disfrutarla completa! Nunca tengo el tiempo necesario para verla, pero me gusta, y por lo poco que he visto se ha vuelto de mis favoritas. Saludos :)

Román dijo...

Gracias por tu opinión, querida Zoe. Esta es una serie de culto en el mundo anglosajón. No obstante si, como a mi, te da por comprobarlo, en nuestro pequeño mundo virtual tan solo 111 bloggers la han incluido entre sus favoritos, lo que no es un número muy elevado, ¿No te parece? Bueno, también la poesía es minoritaria, como todo lo bueno, ya sabes lo que decían nuestros ancestros: "El buen paño..."
Un abrazo

Eva dijo...

¡Hola Romanchito!

Por fín he podido leer todo aténtamente. La película tiene una pinta estupendísima, como no podía ser de otra forma al venir recomendada por tí.

Es conmovedor ver, en el primer video, cómo el protagonista se dá cuenta de que no puede aplaudir, y cómo insiste en que su padre está vivo, por mucho que el del cigarrito le dice que no (por cierto, que al del cigarro hay que escucharle varias veces para entender algo...). La música, preciosa, y el ambiente que recrean los personajes, muy natural, como si no fueran actores, como si fuera un video grabado en la realidad de un espectáculo bueno y original.

La segunda escena que pones, contagia la alegría verdadera (nada que ver con la sensación amarga que te deja el primero) cuando se improvisa esa orquesta tan divertida en el hospital que anima al protagonista a levantarse y, sin apenas creerlo él mismo, dice: ¡Puedo andar!. Dime, esta secuencia ¿es parte de sus "delirios"? ¿o es cuando realmente empieza a recuperarse?.

Por supuesto me gustaría ver la película entera. Pero, si es una serie: ¿de cuántos capítulos consta? ¿los tienes todos? En fín, mi amiguito precioso... me temo que nos has dejado con la miel en la boca... pero, desde luego, te creo cuando dices que es un verdadero peliculón.

Mil besitos y hasta muy muy pronto!

Román dijo...

Mi muy querida Evita:

Has captado perfectamente los puntos fuertes de esta obra de arte. Efectivamente, en la mejor tradición inglesa, los actores interpretan sus personajes maravillosamente bien y con la mayor naturalidad. En la escena a que te refieres en primer lugar, las caras resplandecientes de los jóvenes ilusionados y de los viejos conmovidos son todo un poema. Ese minero que fuma en pipa ccn los ojos ensoñados tiene un algo como de pintura flamenca; la música maravillosa. No tenemos en el presente, al menos que yo conozca, nada parecido a ese maravilloso artista que silba sobre el fondo de una orquesta de las de entonces. La cara del niño que fué Marlow refleja a la perfección el sentimiento de bienestar y felicidad de un niño, nacido del reconocimiento social del padre, un hombre bueno al que su vida se le escapa de las manos (La canción "Paper Doll" que suena en otros momentos cargados de emotividad refleja el deseo fuera de su alcance de tener esa "muñeca de papel" de la que es incapaz de evitar la huida, solo para sí y la profunda tristeza que refleja su cara en tales momentos es asombrosa)
Los personajes que aparecen cuando el ambiente de bienestar nacido del reconocimiento social se rompe, por detalles como aquel en que "el padre de Marc Bini" (un compañero de colegio de Phillip) que hace la segunda voz en la maravillosa canción "Do I worry" pone la mano en el hombro de su madre que es la pianista (en este momento aparece el mismo hombre preguntandole al niño si ha visto esa "mano tonta" El hombre habla, como muy bien has notado una variante inglesa propia de esa región minera, algo alejada del estandar, que en el doblaje catalán era el mallorquín.
Marc Bini, el amante de la madre o, por mejor decir, el hombre con el que ella tontea y tiene un escarceo amoroso ocasional motivado por la soledad que allí siente esa mujer provinente de una misma clase obrera pero ciudadana y mucho más mas refinada como la londinense, es el "villano" primero en el imaginario del niño y luego en sus novelas, siempre relacionado con la muerte de alguna mujer. Es curioso notar como el cateto pueblerino tan bien interpretado por ese actor extraordinario que borda el papel, deviene luego hombre refinado aunque peligroso, retorcido y maligno.
Lo que el personaje del cigarrillo colgando del labio le dice al chico es:
-No apreciaste a tu padre cuando estaba vivo. Ahora ya está muerto- Y luego,
-Muerto y bien muerto, enterrado bajo tierra.
Esa impotencia que sentimos todos cuantos hemos perdido a nuestros padres, esta sensación de que quedaron tantas cosas por decirse que ya jamás podrán ser dichas, está expresada con una fuerza tal que logra acongojar, veo que lo has notado, incluso tú que, afortunadamente, tienes a ámbos contigo.

La segunda escena corresponde al último capítulo de la serie. Antes, en una sesión con el psiquiatra que le lleva, ha tenido la catarsis freudiana, la liberación de sentimientos reprimidos, al rememorar las circunstancias de la muerte de la madre, la escena en que la sorprende en el bosque con "el padre de Marc Bini" "el hombre del bosque" el incidente en el colegio en que acusa falsamente a su compañero Marc Bini y ve como "una acción mavada recibe de inmediato el apoyo de todos si de ella se deriva el sufimiento de alguien" y las consecuencias que luego, con el paso del tiempo, resultan de simple trastada infantil. En ese momento, el psiquiatra, que en otra ocasión ha conseguido hacerle mover el cuello, logra que se levante por vez primera de la silla. y luego, de vuelta a la sala, ya en su cama repite ampliado ese progreso porque además anda
( I didi't! Look at me everibody! I walk!)

La canción del picnic de los ositos tiene versiones desde la época de Edison, como puede verse en YouTube, pero en mi opinión, la escogida es la mejor de todas, una orquestación soberbia.

La serie consta de seis episodios y hoy mismo te la voy a hacer llegar. Compartirla con alguien tan sensible e inteligente como tú, me va a permitir gozarla el doble.

Gracias, amiga bonita

miss.kar dijo...

Román,

Llegue a tu blog por el comentario que dejaste en el de petitekarma, y debo decir que tu blog es un lugar bastante diverso e interesante. ¡Qué gusto que me hayas encontrado! Creo que pocas personas van a dar a mi blog, pero es un gusto recibirlos :)

Pasaré seguido a visitarte, eh!

Román dijo...

Gracias por tus palabras y por leerme, mis.karma.
Llegué hasta ti por el amor compartido a Proust cuya monumental "Recherche" incluimos ambos entre nuestros libros favoritos. Me ha interesado en gran manera tu estilo. También yo mantengo a veces algo parecido a estas "discusiones en la cama de autores que no son para las masas" a que aludes en uno de tus escritos. Esperaré la suerte de que vayan seguidos de sueños tan lindos como el que cuentas.
¿Me permitirás incluirte entre mis favoritos para no perderme ni una sola de tus entradas?